Evaluar para ajustar: balance intermedio del Programa de Innovación, Modernización Tecnológica y Emprendimiento en Perú
Enero – junio de 2026
A mitad de camino, una evaluación no solo permite mirar hacia atrás. También ofrece la oportunidad de identificar qué está funcionando, qué necesita ajustes y qué decisiones pueden mejorar los resultados en la etapa que resta.
Con esa lógica, Innovos Group llevó adelante la Evaluación Intermedia del Programa de Innovación, Modernización Tecnológica y Emprendimiento (PE-L1263), implementado por PROINNOVATE con financiamiento del Banco Interamericano de Desarrollo.
La evaluación analizó el desempeño del Programa entre junio de 2021 y diciembre de 2024, considerando su avance respecto de las metas previstas y su desempeño en términos de relevancia, efectividad, eficiencia y sostenibilidad.
Reconstruir el desempeño del Programa
El trabajo comenzó con una revisión exhaustiva de la documentación programática y operativa, acompañada por reuniones técnicas y de coordinación con el equipo de PROINNOVATE.
Se analizaron los procesos de convocatoria, evaluación, selección, ejecución y seguimiento de proyectos, con el objetivo de comprender cómo estaban funcionando los distintos instrumentos y qué factores incidían en su implementación.
Este análisis permitió contrastar el diseño original del Programa con su funcionamiento efectivo y con los resultados observados hasta ese momento.
Consolidar y validar la evidencia
Uno de los componentes centrales de la evaluación fue la revisión y actualización de las bases de datos de beneficiarios y grupos de control.
El trabajo incluyó la validación de información, la consolidación de distintas fuentes y el ajuste de la Matriz de Resultados, incorporando indicadores revisados y evidencia cuantitativa y cualitativa proveniente del trabajo de campo.
También se realizaron instancias de retroalimentación con la contraparte para discutir hallazgos preliminares y validar interpretaciones antes de cerrar el análisis.
Preparar la evaluación final
La consultoría no se limitó a medir el desempeño alcanzado hasta diciembre de 2024.
También se validaron metodologías de evaluación para nuevos instrumentos y se trabajó en la construcción de una línea de base que pueda ser utilizada posteriormente en la evaluación final del Programa.
De esta manera, la evaluación intermedia permitió no solo conocer el estado de avance, sino también mejorar las condiciones para medir resultados futuros con mayor precisión.
Evidencia para la segunda mitad de la implementación
Como resultado, se elaboró un informe final estructurado en formato PCR, que consolidó los principales hallazgos, riesgos, lecciones y recomendaciones surgidos del análisis.
El trabajo permitió contar con una base de información actualizada, una Matriz de Resultados revisada y un conjunto de recomendaciones orientadas a mejorar la gestión y el desempeño del Programa durante la segunda mitad de su implementación.
Así, la evaluación funcionó como una herramienta para conectar evidencia, gestión y decisiones, aportando insumos concretos para fortalecer la continuidad del Programa.